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Divagancias

He tenido un vicio tremendo con el Darkest Dungeon, sumado a la poca inspiración que he tenido desde principios de año me ha impelido la creación de nuevas entradas, razón por la cual en esta ocasión decidí no hablar sobre un tema concreto sino sobre diferentes temas que han asaltado mi mente estos días.

Presupuesto/Calidad

Hace relativamente poco vi nuevamente Las locuras del emperador, y quede sorprendido por la fluidez de la animación más sorprendente aun si recordamos que esta saliese hace ya casi dos décadas. Disney la queramos más o menos debemos admitir que le dedica mucho esfuerzo a sus producciones animadas (específicamente hablo de aquellas en 2D, las realizadas en 3D son caso aparte), además de la cuantiosa suma de dinero destinada a la producción de cada una de estas. Obviamente este último factor resulta importante, sino miremos unos años atrás con el revuelo generado con Dragon Ball Super. La diferencia es enorme ente un caso y otro, por supuesto estoy comparando una película destinada a estrenarse en los cines a nivel mundial, con una serie destinada a transmitirse semanalmente en le televisión japonesa, pero la cite especialmente porque todos nosotros estuvimos degustando Broly por su impresionante animación, y en esta ocasión si menciono una película con estreno a nivel mundial, y un presupuesto acorde a ella.

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Ojala pudiésemos disfrutar dicha calidad de animación semana a semana, pero los presupuestos y la poca remuneración obtenida son impedimentos para esto.

De anime a manga

La gran mayoría de aficionados a este medio empezamos viendo algún anime en particular, y gracias al internet ir descubriendo un enorme abanico de series, desgraciadamente los finales poco satisfactorios que poseen la gran mayoría de estas invitaban a observar el manga original de dicha obra.

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Deadman Wonderland como olvidar el final que nos deja intrigados.

Personalmente sentía una reticencia enorme a leer manga. Un comic en blanco y negro, donde algunas viñetas son totalmente complicadas de entender, eran mis razones para ni siquiera acercarme a este, sin embargo gracias a mi fanatismo a Claymore termine por acercarme, y le di un vistazo. Mes tras mes estuve siguiendo al manga, y gracias a este mi reticencia al manga fue desapareciendo poco a poco, consiguiendo así que me acercase a otros. Dato curioso uno de los primeros manga que intente leer fue 20th Century Boys y decidí no continuarlo en aquellos momentos debido a lo aburrido que me parecía.

Hoy en día la situación ha dado vuelta, y no me arrepiento de ello debido a la gran cantidad de historias desconocidas, que no han sido animadas y posiblemente no lo sean; además de disfrutar con el increíble arte que poseen muchos de estos.

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Esta imagen pertenece a Akumetsu.

Junji Ito

Poco puedo decir que no se haya dicho sobre este mangaka; es un maestro del horror cuyos dibujos nos dejan fascinados a la par de ensimismados, ante tales escenas. Sin embargo falla en la escritura de sus historias, cuyo desarrollo casi siempre termina de una manera extraña. Hace dos años se estreno una serie anime donde varias de sus historias eran animadas, desgraciadamente es una de las peores series que he tenido la oportunidad de ver, aun así funciona para conocer varias historias de este.

Quiero recomendarles dos historias que a mi parecer son las más redondas de su amplio catalogo.

The Long Dream, historia que aparece animada y es posiblemente la única que vale la pena ver; es un one-shot cuyo final me deja pensando bastante sobre si es ético o no la decisión final de su protagonista.

La falla de Amigara, al igual que el anterior se trata de un one-shot, donde la historia no se desvía, y es bien llevada terminando con ese toque de horror que no puede faltarle a cualquier historia de este autor, a pesar de no ser lo más horroroso que este haya dibujado.

No me queda más tinta en el tintero por ahora, así que nos vemos en una próxima entrada.

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